Ella es un ángel susceptible, era la persona mas alegre que tuviera la suerte de conocer, era pura luz a donde sea que fuere, era una brisa reconfortante, un hombro para llorar y era toda oídos si la necesitabas.
Ella era mucha cosas, hasta que llego el.
Nunca había visto un cambio tan repentino en una persona, que dos semanas de felicidad no compensan cuatro meses de sufrimiento.
Hoy ella es solo una sombra de lo que alguna vez fue, hoy todos cambiamos junto a ella. Hoy es ella la que necesita muchos hombros para llorar y un buen par de oídos que la escuchen. Hoy esa luz se esta apagando y no hay espacio para sonreír.
Todo por un idiota que le construyo un castillo de cristal que a día de hoy ella todavía intenta reconstruir.
Esta dispuesta a aguantar mas, si eso evita que la separen de el. Incluso ha pensado en la muerte como solución. ¿Sabes lo que es que con 14 años se quiera morir? Literalmente. Imagínate lo que ha sufrido.
Imagínate lo que ha pasado, lo mal que lo ha pasado.
Ella es nada más que tristeza, vende sonrisas falsas que nadie compra, da todo a cambio de un poquito de su amor.
Ella ya no es lo que fue, y a veces me gusta soñar con que esa persona que era mi mejor amiga sigue ahí, esperando reaparecer.
Me quede seca de consejos y ya solo puedo escucharla, ya solo puedo abrazarla y decirle que algún día todo va a estar bien, hay quienes secretamente queremos que todo se termine, no soportamos verla así y no lo haremos nunca. Hay quienes queremos que este infierno se termine.
Hoy ella ha elegido un dolor un poco más real, que no menos doloroso. Total, que son unas gotas de sangre comparadas con la satisfacción de olvidar los problemas por un rato. Y ahí esta el Quid de la cuestión, que es solo por un rato, ¿y después? Seguir haciendo lo que hace no va a solucionar nada, y no te imaginas lo que duele no poder hacer nada por ella, no lograr convencerla.
Y aunque ella diga que no importa, le sorprendería a cuantos nos importa lo que le pasa.
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