El mismo discurso
contado tantas veces, a las mismas personas que en uno de esos días te sostienen
las ganas de morir cuando tu dignidad se va por el caño/ Y la misma respuesta
que en realidad es la esperada. Pensando que carajo habrá pasado para que ahora
te sientas bien con el/ Los mismos días monótonos y una mañana que cambia todo,
sucesión de mañas con abrazos y mucho frío, que no terminan en nada. Como todo
lo que tiene que ver con su vida, cuasi relaciones que quedaron en nada, por
miedo, por aburrimiento, valla a saber uno/ Las mismas caras escudriñando tu
interior, tratando de descifrar que carajo paso por tu cabeza aquel día cuando
decidiste enamorarte locamente de el/ Las mismas palabras tantas veces oídas, y
esas que cambiaron muchos puntos de vista, como el tuyo sin dudarlo. Aquellas
bocas que calmaron tu dolor y quitaron tu confusión, hoy te dicen que pares,
que pienses y después si hace falta, actúes. Pero no, tu no, no lo piensas ni
una vez, vas directo al choque, contra lo que sea, la realidad, o una pared/ Los
mismos cuerpos calientes te recuerdan lo que no es, ni aquel frío ya te muerde
el costado, verdades con remedio son las que ahora ocupan tu interior, aunque
este remedio es peor que la enfermedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario